Ampliando la Gama de productos y especialización industrial

La gama de la empresa Arias al final de la década de los cincuenta era compleja: mantequilla, quesos de leche de vaca y oveja, curados y tipo europeo, lactosa, lactosuero, polvo, yogur, caseína…. Sus productos principales eran la mantequilla y los quesos; el polvo era un producto aún muy primitivo y el yogur no pasaba de ser un experimento. En esta época prácticamente todas las industrias mantequeras hacían quesos y viceversa.

La fabricación de leche en polvo estuvo ligada a la necesidad de obtener grasa para la fabricación de su producto estrella: la mantequilla. La leche en polvo producida en esta etapa fue uno de los pocos productos que esta empresa destinó a consumo industrial. En ambos, Mantequerías Arias evitó colaborar con los sistemas de intervención, orientándose al mercado de consumo. En los años sesenta la especialización de cada una de sus fábricas ya era un hecho: en la fábrica de Oviedo se elaboraban sobre todo mantequillas, en la de Arriondas quesos y en la de Canero leche en polvo; fuera del Principado, en Medina de Rioseco, se hacía queso de oveja.

La ampliación de la gama de productos fue sólo uno de los pasos que Mantequerías Arias dio, después de la Guerra, para abandonar las formas obsoletas de producción y adaptarse a la nueva situación del mercado, en la que siguió manteniendo el liderazgo asturiano. Las modificaciones en la recogida, en el transporte, la mejora de la distribución, etc. fueron los restantes. Las recogidas de natas y, por lo tanto, las funciones de las desnatadoras perdieron importancia definitivamente para esta empresa entre los años 1950 y 1960. Lo poco que quedaba desapareció en la primera mitad de los años sesenta. Su desaparición estuvo directamente ligada al incremento en la producción de quesos y a la instalación de las torres de leche en polvo. A partir de este momento, las grasas para las mantecas se obtenían de los sobrantes grasos del polvo y de los quesos. Por su parte, la leche en polvo desde el principio jugó un papel de regulador interno de la empresa.

El primer ensayo de producción de leche en polvo, con el objetivo de tratar los sueros de los quesos y vender el producto para chocolate se realizó en Arriondas a finales de la década de 1950, con una máquina de rodillos muy primitiva. Pero su fabricación definitiva se inició en 1963 con la puesta en marcha de la primera torre de leche en polvo que funcionó en Asturias, en una nueva fábrica situada en Canero (Luarca). Arias había decidido establecer una nueva unidad de producción en el occidente de la región, donde tenía un volumen de recogida cuantioso, para procesar allí la materia prima y, de este modo, ahorrar costes de transporte. Se compraron en 1962 unos terrenos de topografía llana junto al río Esva, propiedad de la familia Pérez del Río, con una ubicación muy favorable por la proximidad de la estación de tren de la línea Gijón-Ferrol. Además, al lado de la finca se encontraba la confluencia de las dos principales carreteras que comunicaban las áreas oriental y occidental de la región con el centro de la misma; la carretera N-632 (Ribadesella-Canero) y la N-634 (Irún-Santiago de Compostela).

El diseño de la nueva planta se basó en los modelos expuestos en la Exposición de París de 1959 y en los que poseían algunas fábricas visitadas en otros países europeos. Finalmente se eligió una torre de leche en polvo de marca Volma, empresa filial de la holandesa Stork, con una capacidad de tratamiento de 3.000 litros cada hora. El resto de la calderería fue diseñado por esta marca, pero, debido al alto coste que suponía la importación, la construcción se llevó a cabo en Asturias por Manufactura de la Felguera.

 

Antigua fábrica de Canero

La actividad de la fábrica de Canero conllevó una transformación importante de todo el sistema de recogida de Arias, que abarcaba prácticamente toda la región, con las excepciones de la cuenca minera y del sector litoral central. Con anterioridad a su puesta en funcionamiento la empresa tenía vinculados a unos 12.000 ganaderos. Del volumen total de entregas, unos 15 millones de litros anuales, alrededor del 30% era nata y la proporción restante leche cruda. Sin embargo, a partir de la apertura de las instalaciones de Canero la recogida de Arias aumento hasta los 20 millones de litros, de los que 7,3 se destinaban a esta nueva unidad de producción. Dado que los sobrantes grasos de la leche en polvo allí producida se aprovechaban para la elaboración de mantequilla de la empresa, el 85% de las desnatadoras existentes hasta entonces acabaron desaparecieron. Este hecho, junto con la entrada de Arjeriz desde Galicia en busca de leche líquida en 1959, marcó el final de las desnatadoras en el occidente asturiano.

A principios de 1960, Mantequerías Arias era la empresa láctea con mayor actividad en Asturias, cotizando a la Hacienda Pública el 20% de todo el sector, por delante de la segunda RILSA, con un 12%.