La fábrica de Oviedo

El montaje de la fábrica de Oviedo, realizado por Ángel Arias en 1910, fue el primer paso en la  transformación del pequeño negocio familiar en una verdadera industria que, con el correr del tiempo, se convertiría en la primera mantequera de España. Para esta empresa fue fundamental su ubicación, al lado de la estación de ferrocarril. Esta localización le permitió tener una ventaja sustancial sobre los demás industriales que encontraban serias dificultades para sacar sus productos: tenían que transportarla como pudiesen hasta las estaciones de ferrocarril o los puertos para poder sacarla del Principado. Dado el carácter perecedero del producto, este acceso más fácil al transporte era vital. De esta forma, la empresa de Ángel Arias tenía una posición privilegiada para aprovechar la bonanza en los mercados de mantecas derivados de la escasez provocada por I Guerra Mundial.

Antigua fábrica de Oviedo de Mantequerías Arias (1962)

Fue Ángel Arias quien le dio el nombre de Mantequerías Arias a su nueva empresa, vendiendo parte de sus productos en el mismo Oviedo, y el resto lo cargaba directamente en el tren para llegar a cualquier ciudad de España.

La familia Arias reunida en el jardín de su casa de Jerónimo Ibrán, en cuya parte de atrás estaba la fábrica